Tecnología
Waymo retira robotaxis por riesgo de que entren en carreteras inundadas
Waymo, la filial de conducción autónoma de Alphabet, ha anunciado una retirada masiva de 3.800 robotaxis en Estados Unidos. La decisión, que supone un golpe operativo para la empresa, se produce tras identificar un riesgo crítico: la incapacidad del sistema para procesar correctamente tramos de carreteras inundadas con límites de velocidad elevados.
Este repliegue preventivo subraya la fragilidad de la confianza del mercado en la tecnología de conducción autónoma. Aunque Waymo se ha consolidado como el líder indiscutible del sector frente a competidores como Tesla o Cruise, este incidente pone de relieve que los «casos de borde» siguen siendo el talón de Aquiles de la inteligencia artificial aplicada a la movilidad urbana.
El núcleo del problema radica en un algoritmo de percepción que, bajo condiciones de lluvia extrema o desbordamientos, podría permitir que el vehículo ingrese en zonas anegadas. Al circular por vías de alta velocidad, la entrada en contacto con grandes masas de agua aumenta exponencialmente el riesgo de hidroplaneo, pérdida de control y daños severos en los sensores de proximidad y Lidar.
Esta retirada implica costes logísticos y de actualización de software considerables. Aunque Waymo ha optimizado su capacidad de respuesta mediante actualizaciones inalámbricas, el despliegue físico para revisiones de hardware en unidades específicas podría ralentizar su expansión comercial en ciudades clave.
El anuncio genera una sombra de duda sobre el calendario de rentabilidad de los robotaxis. La industria de la movilidad autónoma está bajo una lupa constante por parte de los reguladores federales en Estados Unidos, y cada retirada refuerza la narrativa de que la tecnología aún no es infalible.
