Mercados
Rolls-Royce detiene planes de construir reactor nuclear
Rolls-Royce, la firma británica sinónimo de ingeniería de vanguardia, ha anunciado la suspensión indefinida de uno de sus proyectos más audaces: la instalación de un microrreactor nuclear en la superficie lunar, cuya puesta en marcha estaba prevista para el año 2029.
Esta decisión marca un punto de inflexión en la carrera por la infraestructura espacial. El proyecto, que contaba inicialmente con el respaldo de la Agencia Espacial del Reino Unido, buscaba proporcionar una fuente de energía constante y resiliente para futuras bases habitadas. Sin embargo, el pragmatismo financiero se ha impuesto sobre la visión técnica.
La exploración del espacio profundo ha dejado de ser una cuestión de soberanía estatal para convertirse en un ecosistema de colaboración público-privada. Para Rolls-Royce, el desarrollo de un reactor de fisión modular requería no solo de su experiencia técnica, sino de una red de aliados logísticos, financieros y de defensa que no terminó de materializarse.
La falta de socios estratégicos no solo afecta el flujo de caja, sino que debilita el intercambio de tecnología crítica para el despliegue en entornos de gravedad reducida. Sin un ecosistema que comparta el riesgo de este «salto al vacío», la viabilidad del reactor se volvió insostenible para el balance de la empresa.
A pesar de este frenazo, el sector no descarta que el diseño sea retomado bajo otras condiciones de mercado. No obstante, el retiro de Rolls-Royce de la carrera lunar de 2029 envía una señal clara: el entusiasmo por la colonización lunar está chocando con la realidad económica de la Tierra.
